NARRATIVA Y SALUD

Justo ahora estoy metido de lleno, hasta el cuello, en el desarrollo de un cortometraje de animación que aborda el impacto del consumo de cigarro. Y siendo honesto, me he dado cuenta de que contar una historia que enganche no es ni la mitad de fácil de lo que parece. Al plantear este proyecto para mi pre-tesis, mi intención principal era alejarme a toda costa del típico mensaje aburrido e institucional de "el cigarro es malo, no fumes". Ese discurso ya lo tenemos súper normalizado y nadie le hace caso. Mi verdadero reto creativo es tratar de conectar con la gente a través de una narrativa que de verdad valga la pena ver; encontrar ese delicado equilibrio entre la estética, la forma audiovisual y el mensaje de salud pública.
El dolor de cabeza principal en todo este proceso ha sido plantear el ritmo de la historia. No quiero que el corto se sienta como un sermón, y ahí es exactamente donde meterme a estudiar la teoría me ha salvado la vida. Bordwell, por ejemplo, explica de forma brillante que el cine nos guía a través de reglas invisibles que nuestro cerebro sigue casi por instinto, lo que nos permite participar en la construcción de la historia. Además de eso, he estado investigando sobre psicología cognitiva para entender, desde un punto de vista más científico, qué elementos visuales son los que realmente logran captar y mantener nuestra atención.
Según Anderson, nuestra mente organiza toda la información visual que recibe bajo procesos muy predecibles, lo cual es la clave de oro para lograr que un mensaje tan delicado como el de la salud aterrice donde debe aterrizar.
Además de eso, he estado investigando sobre psicología cognitiva para entender, desde un punto de vista más científico, qué elementos visuales son los que realmente logran captar y mantener nuestra atención. Según Anderson, nuestra mente organiza toda la información visual que recibe bajo procesos muy predecibles, lo cual es la clave de oro para lograr que un mensaje tan delicado como el de la salud aterrice donde debe aterrizar.
Por otro lado, la animación te exige que absolutamente todo tenga una intención clara, porque todo elemento visual se tiene que dibujar o modelar, Como señala Wells, la animación es el arte de crear movimiento, y cada decisión de diseño, desde la paleta de colores que hasta el ritmo del montaje y los cuadros por segundo, debe contribuir a construir ese mensaje central. No estoy tratando de hacer una superproducción de Pixar, pero sí me tomo muy en serio cada frame en el que trabajo.
Por otro lado, la animación te exige que absolutamente todo tenga una intención clara, porque todo elemento visual se tiene que dibujar o modelar,
Como señala Wells, la animación es el arte de crear movimiento, y cada decisión de diseño, desde la paleta de colores que hasta el ritmo del montaje y los cuadros por segundo, debe contribuir a construir ese mensaje central. No estoy tratando de hacer una superproducción de Pixar, pero sí me tomo muy en serio cada frame en el que trabajo.
Aprender todas estas reglas académicas no significa que vayas a perder tu libertad creativa o tu estilo, sino todo lo contrario: ganas las herramientas necesarias para lograr que tus historias tengan el impacto que buscas. Mi meta con este proyecto escolar es integrar toda esta base teórica pesada para elevar la calidad visual de mi trabajo, demostrando que la narrativa enfocada a crear conciencia social puede ser profunda, humana y, sobre todo, cero aburrida.
Referencias bibliográficas
- Bordwell, D. (1985). Narration in the Fiction Film. University of Wisconsin Press.
- Anderson, J. R. (2015). Cognitive Psychology and Its Implications. Worth Publishers.
- Wells, P. (1998). Understanding Animation. Routledge.